- Una consulta a la IA consume energía, y las imágenes o vídeos generados consumen mucho más.
- La herramienta convierte el uso diario en energía y emisiones de CO₂.
- El cálculo usa tres hipótesis y la intensidad de carbono de la red eléctrica elegida.
- Los resultados son órdenes de magnitud, pues no incluyen la fabricación del hardware.
Una consulta a una IA consume energía, y una imagen o un vídeo generados consumen mucho más. Esta herramienta convierte tu uso diario en energía y emisiones de CO₂, con órdenes de magnitud documentados.
Cómo utilizarla
- Elige una hipótesis (baja, media o alta) y el mix eléctrico del país correspondiente.
- Indica cuántas consultas cortas, medias, de razonamiento, de contextos largos, imágenes y vídeos generas al día.
- Consulta la energía por día y por mes, las emisiones mensuales y anuales, y equivalencias comprensibles.
Los principios detrás del cálculo
- Cada tipo de uso tiene un consumo de energía por unidad, en vatios-hora, según tres hipótesis; la tabla cita la fuente de cada valor y un nivel de confianza.
- Las emisiones son la energía multiplicada por la intensidad de carbono de la red eléctrica elegida, en gramos de CO₂e por kWh.
- Las equivalencias (bombilla LED, carga de smartphone, kilómetros en coche) sirven para representar los órdenes de magnitud.
Límites a tener en cuenta
Las emisiones vinculadas a la fabricación del hardware no están incluidas, y los valores publicados varían mucho según los métodos: trata los resultados como órdenes de magnitud.