OpenAI ha publicado una nueva versión de su Model Spec, el documento que define el comportamiento esperado de sus modelos. Se basa en cinco valores estructurantes, concede un lugar mayor al contexto de los intercambios y pone más énfasis en la intención humana.
El 29 de octubre de 2026, OpenAI desveló una revisión importante de este referente público, que enmarca la manera en que sus modelos deben responder a los usuarios. El documento evoluciona a medida que los sistemas ganan en capacidades y autonomía. El objetivo declarado es superar la simple ejecución de instrucciones, para que los modelos interpreten mejor las expectativas humanas, incluso en situaciones inéditas. El cambio concierne tanto la seguridad como la transparencia y el control dejado a los usuarios.
Enmarcar el comportamiento de los modelos
La nueva arquitectura se basa en cinco principios: la fidelidad a las intenciones humanas, la reducción de perjuicios, la honestidad y transparencia, la capacidad de actuar (human agency) y la solicitud.
El primer valor ocupa un lugar central. OpenAI desea que sus modelos comprendan mejor lo que buscan realmente los usuarios, los desarrolladores y la empresa, en lugar de seguir mecánicamente instrucciones. Esta distinción interviene ante la multiplicación de usos complejos y de sistemas capaces de efectuar acciones.
Los otros cuatro principios completan este marco. Se refieren a la prevención de riesgos, la comunicación de los límites y las incertidumbres, el respeto a la capacidad de decisión de los usuarios y la consideración de las personas afectadas por las respuestas producidas. Esta organización debe también ayudar a los modelos a arbitrar entre demandas a veces contradictorias. El respeto de las intenciones humanas queda sin embargo sujeto a límites de seguridad y a una supervisión humana.
El contexto y la memoria más tomados en cuenta
Otra evolución notable, una nueva sección precisa cómo las conversaciones anteriores, los recuerdos y las preferencias expresadas deben contribuir a interpretar las demandas. Un modelo podrá así tener en cuenta informaciones ya comunicadas por un usuario para adaptar su respuesta.
OpenAI insiste no obstante en la necesidad de hacer visibles y fácilmente modificables estas hipótesis, para evitar que una personalización se transforme en orientación implícita de las elecciones. La revisión refuerza también los principios ligados al control de los efectos secundarios de las acciones de los modelos. Introduce recomendaciones sobre el respeto de las normas sociales y sobre el mantenimiento de la capacidad de los usuarios para comprender, elegir y actuar por sí mismos.
Menos reglas sobre el estilo de las respuestas
OpenAI aprovecha también esta refundición para suprimir una gran parte de las consignas detalladas dedicadas al estilo. El comportamiento redaccional debe depender ahora más de las preferencias de los usuarios, del contexto, de los idiomas y de las culturas.
El principio de objetividad permanece. Un modelo no debe deducir que un usuario desea escuchar una opinión particular simplemente porque estima que esta le convendría. Una perspectiva específica puede sin embargo adoptarse cuando es explícitamente solicitada. Otro cambio, el documento emplea ahora el término GPT en lugar del de asistente, para tener en cuenta la diversidad de los usos de los modelos.
Esta nueva versión constituye ante todo un marco de comportamiento, y no la garantía de que todos los modelos apliquen ya estos principios. OpenAI reconoce que los sistemas actuales no reflejan aún plenamente las orientaciones del documento. La empresa trabaja paralelamente en nuevos métodos de entrenamiento para mejorar su capacidad de integrar estos valores y de aplicarlos en situaciones inéditas.
La iniciativa interviene mientras se desarrollan modelos capaces de actuar de manera más autónoma. Recuerda también los trabajos llevados a cabo por otros actores, en particular Anthropic, con su enfoque de Constitutional AI.
