La empresa Agility Robotics acaba de lanzar Digit 5, un robot humanoide que su compañía presenta como el primero capaz de realizar un trabajo útil, de forma segura y económica, a gran escala. En un relato personal, Jonathan Hurst, cofundador de la empresa, repasa el camino que llevó a este producto, que considera alejado del robot que imaginaba originalmente.
- Agility Robotics lanza Digit 5, un robot humanoide para manipular cargas pesadas en almacenes.
- El robot se detiene, suelta su carga y apaga sus motores cuando una persona se acerca.
- Pesa más de 120 kilogramos, por lo que ya no puede correr ni saltar.
- El diseñador se muestra decepcionado, y las próximas versiones deberán ser más ligeras y ágiles.
Digit 5 está diseñado para manipular cargas pesadas en almacenes, puesto tras puesto. Puede levantar contenedores de 23 kilogramos hasta estantes altos, y su batería dura 90 minutos tras una recarga de 9 minutos. Según el autor, el objetivo es responder a la falta de mano de obra en tareas demasiado penosas físicamente o demasiado repetitivas para los humanos.
La principal evolución concierne a la seguridad. Cuando una persona se acerca, el robot está programado para detener lo que hace, dejar su carga, sentarse en el suelo y cortar la alimentación de sus motores antes de que pueda tocarlo. Sensores detectan a las personas cercanas, y ordenadores dedicados gestionan la seguridad. Jonathan Hurst indica que este desafío movilizó al equipo durante dos años, ya que los despliegues anteriores imponían separar a los robots de los humanos mediante barreras físicas.
Un robot más pesado y menos ágil
El robot pesa más de 120 kilogramos. Debe respetar los límites de levantamiento recomendados por el Instituto Nacional Estadounidense para la Seguridad y Salud en el Trabajo, lo que impone motores potentes y una batería voluminosa. La recarga se realiza en una estación que suministra 240 amperios a 48 voltios, y ventiladores enfrían la batería, que ocupa aproximadamente el 75 % del torso del robot.
Esta masa tiene una consecuencia directa: Digit 5 ya no puede correr ni saltar como las generaciones anteriores. Las piernas al estilo avestruz fueron reemplazadas por una configuración cercana a la pierna humana, porque la anterior causaba problemas al agacharse. Jonathan Hurst reconoce que esta evolución puede dar la impresión de que la empresa abandonó su estilo original para seguir a sus competidores, lo que él niega explicando que esta elección responde a restricciones funcionales.
Un compromiso asumido
El diseñador no oculta su decepción. «No puedo amar a Digit 5», escribe, describiendo un robot «el más grande, pesado y costoso» que la empresa haya construido jamás. Sin embargo, reconoce que las exigencias de los clientes revelaron lo que su visión no contemplaba. «Es la maldición del ingeniero», resume.
Agility planea ampliar las tareas del robot, desde la recogida de artículos hasta la alimentación de máquinas, y luego al ensamblaje. Según Jonathan Hurst, Digit 5 debe servir tanto como producto comercial, plataforma de mejora y fuente de datos para el entrenamiento de futuros comportamientos, y las versiones siguientes deberán ser «más ligeras» y «más gráciles».
